Es una patología muy frecuente en niños de entre 7 y 12 años, normalmente muy movidos o que practican mucho deporte. Es una patología temporal y autorresolutiva, lo que significa que cuando el niño deja de crecer (o se frena el estirón), remite sola.
Se trata de una apofisitis del calcáneo. El proceso de osificación del hueco calcáneo (el del talón) durante el crecimiento, se hace mediante 2 núcleos de osificación y en medio hay un cartílago de crecimiento que, si se mueve mucho, se inflama y duele. Si el niño es movido, hace mucho deporte o tiene sobrepeso, esto ocurre con mayor facilidad.
El primer paso de tratamiento es: reposo, antiinflamatorios, hielo y pie en alto. Tras remitir el dolor de esta forma durante 2 semanas aproximadamente, es conveniente realizar un estudio de la marcha para comprobar que el niño no presenta un patrón biomecánico susceptible a que se repita el cuadro.
