Las plantillas o soportes plantares personalizados son un tratamiento que funciona redistribuyendo las presiones que el paciente presente alteradas en la planta del pie. El aumento de presión, en zonas que anatómicamente no debería haber tanta presión, se debe en muchos casos a alteraciones estructurales del pie, del tobillo, de la rodilla o de la cadera. Por ello, nunca se prescribirán unas plantillas sin antes realizar un estudio de la marcha y una exhaustiva exploración biomecánica.
Las plantillas se prescriben a personas que presenten alguna alteración biomecánica, estructural, o para tratar y prevenir lesiones.
Se hace un molde del pie del paciente manteniendo una posición correcta; después será el podólogo quien decida qué material y elementos serán necesarios para tratar al paciente en función a su problema, edad, sexo, tipo de calzado que utilice y su actividad diaria/ profesional.
Tras la entrega de las plantillas personalizadas se realizan revisiones sistemáticas cada cierto tiempo, que permite un correcto seguimiento de la evolución de la patología y sensaciones de cada paciente.
