¿Qué es?

Los dedos en garra, en martillo, en mazo o en cuello de cisne, son deformidades de los dedos de los pies que afectan a los huesos (falanges/metatarsianos), ligamentos y tendones flexo-extensores de los mismos. Dependiendo de la zona de deformidad, se denominan de una forma u otra y las técnicas/gestos quirúrgicos varían en función de cada una.

Los dedos en garra causan dolor a nivel dorsal del dedo, debido a la fricción que se genera con el zapato, o en el pulpejo del dedo por la hiperpresión que genera el caminar (por la dirección del dedo hacia abajo) contra el suelo.

La causa de esta deformidad es multifactorial, es decir, tiene diferentes factores predisponentes y pueden estar combinados entre ellos. Algunos son: pie plano, uso de tacón, zapatos estrechos, herencia, acortamiento de la musculatura posterior de la pierna, juanete…

¿Cómo se trata?

La Cirugía abierta para dedos en garra es un tipo de intervención en la que normalmente, se utiliza material de osteosíntesis para fijar las osteotomías realizadas. El lugar de las incisiones dependerá del dedo afectado y se le explicarán con detalle y personalmente en la primera visita informativa. El postoperatorio tiene una duración media de 3 – 4 semanas.

La Cirugía de Mínima Incisión o percutánea es un tipo de intervención que se realiza mediante incisiones en la piel de aproximadamente 3 mm, mediante los que se introduce el instrumental específico para realizar los gestos quirúrgicos que requiera cada patología. En el caso concreto de los dedos en garra, se realizan entre 1 y 3 microincisiones. La fijación de las osteotomías se realiza mediante un vendaje semicompresivo muy específico que se irá cambiando cada semana durante el postoperatorio y tiene una duración media de 3 – 4 semanas, es decir: 3 – 4 cambios de vendajes.

Sea cual sea la técnica elegida para su(s) dedo(s) en garra, caminará desde el primer momento tras la cirugía, utilizando una zapatilla rígida que se le coloca en quirófano tras el vendaje. También se le proporciona una bolsa especial para que se pueda duchar con normalidad sin preocuparse del vendaje. Tras estas primeras 3 o 4 semanas, se podrá calzar con una deportiva y caminar con normalidad. La vuelta a la práctica deportiva de alto impacto (como la carrera), se permite en función a la remodelación ósea de cada paciente, normalmente en la semana 6 tras la intervención. Se irán haciendo controles radiológicos en cada visita para monitorizar todo el proceso de cicatrización.

Las opciones quirúrgicas que se plantearán son las siguientes y se elegirá dependiendo de su tipo de deformidad, severidad, edad, ocupación profesional y patologías asociadas:

  1. Artrodesis: fijación de la articulación deformada
  2. Artroplastia: remodelación de la articulación deformada
  3. ODI (osteotomía digital incompleta/completa): cambio de dirección de las falanges afectadas
  4. Tenotomía flexo-extensora: corte del/de los tendones retraídos causantes de la deformidad

Llámanos al

956 260 477

Tiempo de intervención

30 min

Anestesia

Local o troncular del dedo en cuestión

En los casos de pacientes nerviosos, aprensivos, o que lo soliciten, se realiza una sedación consciente intravenosa, mediante la cual, si usted lo desea no tiene por qué enterarse de nada. (No se considera necesario si se trata de 2 o menos dedos)

Medicación

Tomar o estar en tratamiento con medicamentos para otras patologías no supone, en la gran mayoría de los casos, ningún inconveniente para someterse a este tipo de cirugía. En cualquier caso, SIEMPRE se le solicitará:

  1. Analítica de sangre
  2. Historial médico-quirúrgico
  3. Medicación habitual u ocasional

La medicación postoperatoria será pautada según sus necesidades y técnica empleada, y consistirá, como norma general, en analgésicos, antibiótico y anticoagulantes (este último solo si se considerase necesario)

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