¿Qué es?

Las exostosis, como los cóndilos prominentes, son crecimientos anormales de los huesos debido a la presión que ejercen las estructuras adyacentes contra ellos. Si usted tiene un heloma (callo u ojo de gallo) entre los dedos de los pies, encima o debajo de ellos, seguramente se deba a que tiene una exostosis en alguna de las falanges que forman los dedos. También pueden aparecer debajo de la uña o en cualquier otro punto del pie susceptible de recibir presiones.

La causa de este aumento de presión sobre los huesos es: uso de calzado estrecho, artrosis generalizada u otras enfermedades reumatológicas, deformidades digitales como dedos en garra o en martillo, juanete…

¿Cómo se trata?

Cuando las exóstosis llegan a cierto nivel de cronicidad y afectan a las capas de la piel superiores, es recomendable realizar una pequeña cirugía. Esta consiste en la exéresis (limar/fresar) la prominencia ósea mediante una pequeña incisión de no más de 3 mm. La localización de la incisión siempre dependerá de dónde se encuentre la lesión.

Es conveniente saber cuál es el origen de la exostosis o cóndilo prominente ya que, si viene generada, por ejemplo, por un dedo en garra, y la lesión está en la parte superior del dedo, serán necesarios más gestos quirúrgicos además del simple fresado del hueso. (Ver cirugía de dedos en garra)

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956 260 477

Tiempo de intervención

20 min

Anestesia

Local o troncular del dedo en cuestión

En los casos de pacientes nerviosos, aprensivos, o que lo soliciten, se realiza una sedación consciente intravenosa, mediante la cual, si usted lo desea no tiene por qué enterarse de nada. (No se considera necesario si se trata de 2 o menos dedos)

Medicación

Tomar o estar en tratamiento con medicamentos para otras patologías no supone, en la gran mayoría de los casos, ningún inconveniente para someterse a este tipo de cirugía. En cualquier caso, SIEMPRE se le solicitará:

  1. Analítica de sangre
  2. Historial médico-quirúrgico
  3. Medicación habitual u ocasional

La medicación postoperatoria será pautada según sus necesidades y técnica empleada, y consistirá, como norma general, en analgésicos, antibiótico y anticoagulantes (este último solo si se considerase necesario)

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